
| Mensaje del Presidente Septiembre - Octubre 2008 |
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¿Por qué Practicamos y Enseñamos Taekwon-Do ITF? Me gustaría comenzar este mensaje contándoles una historia: el rey y el sabio: Hace muchos años en la lejanía, había un reino muy pacífico. Y como tenían un buen rey, los habitantes del reino eran felices y prósperos. Desafortunadamente el buen rey de repente se enfermó y murió. Su único hijo, el cual aún era muy joven, se transformó en rey. Pero el joven rey sabía que aún no estaba preparado para las responsabilidades que devienen de reinar. Le preocupaba equivocarse y que estos errores afecten a los habitantes. Muchos individuos de la corte eran más que felices aconsejando al rey. Uno de ellos sugirió que el rey debería dejarlo gobernar como Regente hasta que el rey sea lo suficientemente adulto para reinar por sí mismo. El rey estaba confundido. ¿En quién podía confiar? Le preguntó a su madre qué hacer; esta le sugirió que consulte con su viejo maestro, un hombre muy sabio que se había retirado para vivir una vida de contemplación en la cumbre de una montaña muy lejos. Las preparaciones adecuadas se realizaron para tal viaje y luego de un largo y árduo camino, el rey finalmente llego a la cumbre de la montaña. El sabio y el joven rey se saludaron con el protocolo apropiado y, al finalizar este, el sabio preguntó: “Majestad: Usted es ahora rey de un reino. ¿Por qué esta visitándome y no está en la corte gobernando su país?” El joven rey le explicó que quería poder depender de un buen consejero pero que no sabía a quién elegir. Le mostró a su viejo maestro documentos en los que detallaban la experiencia y cualidades de cada uno de los candidatos y le pidió su consejo. El maestro examinó los documentos y los puso a un lado. Simplemente dijo: “Usted es el rey. Usted debe decidir” El joven rey explico que era muy joven y no tenía la experiencia necesaria para elegir sabiamente. “Sé que usted es un hombre muy sabio”, dijo, “Es por eso que le estoy pidiendo su ayuda” Pero el maestro respondió: “No haré esto por ti”. Luego cerró sus ojos y comenzó a meditar. El joven rey estaba muy decepcionado. Varias horas después, cuando el sabio abrió sus ojos el joven rey estaba aún allí, arrodillado frente a él. El sabio le ordenó al rey que se vaya, pero el rey decía que no se iría hasta que su maestro lo ayude a tomar una decisión. Le suplicó: “¡Ayúdame por el bien del reino!”. Viendo que su antiguo alumno era sincero y no se iría hasta que le diera una respuesta, el sabio maestro finalmente dijo, “No decidiré qué persona debes elegir pero, como insistes, te aconsejaré. Espero que luego puedas tomar la decisión correcta.” El sabio maestro le preguntó al rey que mirara nuevamente los documentos que describían a los candidatos y que identificara a aquellos que no podrían ir a la corte regularmente debido a su delicada salud. Dándose cuenta de que estos no podrían ser sus consejeros, el rey eliminó a tres de los doce candidatos. Luego el maestro le pidió al rey que nombrara los temas más importantes del reino. El rey contesto que quería mejorar el sistema educativo en el país y proveer mejores condiciones de vida para la gente, particularmente en las áreas rurales. También mencionó la importancia de tener una fuerte armada. El sabio dijo: “Has observado como tu padre gobernó el reino y estoy seguro que sabes qué cualidades y características son requeridas de tus consejeros”. El rey entendió que necesitaba poder contar con las facultades de su consejero y eliminó a seis candidatos los cuales no podrían ayudarlo a lograr sus objetivos. “¿Pero cómo podré elegir entre los tres restantes?”, preguntó. El anciano respondió haciendo más preguntas: “¿Quién es el demuestra más respeto por el rey? ¿Quién es verdaderamente devoto y de confianza? ¿En quién puedes contar para defender el reino? ¿Quién no te traicionará a tus enemigos por beneficio personal?” El joven rey pensó acerca de estas preguntas y finalmente entendió: Necesitaba un consejero con buenos y sólidos valores. Había un solo candidato en el cual podía contar, así que después de agradecer efusivamente al sabio el rey retornó al palacio y anunció su decisión. Con la orientación de su antiguo maestro, el joven rey aprendió a tomar una sabia decisión. El consejero sirvió al rey fielmente durante años. Durante el largo régimen del rey el reino fue más próspero y los habitantes más felices. Me contaron esta historia, de muy joven en Vietnam, al poco tiempo de empezar a practicar Taekwon-Do. Siempre recuerdo la historia y el criterio que utilizó el joven rey para tomar su sabia decisión. He estado contando esta historia a mis alumnos por más de treinta años, y fue incluida en una publicación Francesa titulada L'Avis philosophique (preparada en colaboración con la Sra. Micheline Lefrancois y el Dr. Jean Brunelle de Universidad Laval, publicada en 1987). He aplicado el mismo criterio en cuanto a las decisiones que tomo acerca de la gente en mi vida personal y de negocios, dándome cuenta lo importante que es estar rodeado de gente que comparte mis valores y que me ayudará a logar mis metas. Las personas con las que pasamos nuestro tiempo pueden tener un efecto positivo o negativo en nuestras vidas, por lo que debemos elegir a nuestros amigos y compañeros de negocios cuidadosamente. ¿Por qué les estoy contando esta historia? En mi anterior mensaje hable acerca del Taekwon-Do como arte marcial y explique que desafortunadamente hay muchos que aún no han entendido lo fundamental del Taekwon-Do como una verdadera arte marcial. Estoy contándoles esta historia porque quiero recordarles a todos – pero especialmente a los instructores ITF – la importancia de focalizarse en los objetivos básicos de la práctica de Taekwon-Do. En esta historia, el sabio maestro no le dijo al joven rey que hacer, sino lo ayudo a entender como tomar una buena decisión basándose en principios y valores básicos. Recordaran que el rey se dio cuenta que la persona que elegiría como consejero debía ser confiable, competente para poder dirigir un país y una armada, y que comparta sus creencias. Este criterio corresponde a tres de los objetivos básicos de la práctica del Taekwon-Do, estos nos ayudarán a convertirnos en mejores personas:
Examinando los tres Objetivos Echemos un vistazo más cercano a estos tres objetivos:
Cortesía Expresada como Respeto por el Protocolo Quizás haya notado que en la historia del joven rey, él y su antiguo maestro se saludaron con el protocolo apropiado. Solo una vez concluido es saludo el viejo sabio le preguntó al rey el propósito de su visita. Mediante el protocolo ambos estaban demostrando su respeto. El joven rey expresaba su respeto por el conocimiento y la sabiduría de su antiguo maestro, mientras que el sabio expresaba su reconocimiento en el hecho que su antiguo alumno era ahora rey. El primer principio del Taekwon-Do es “cortesía” el cual es expresado muchas veces como “respeto”. Una de las maneras en las que demostramos nuestro respeto en Taekwon-Do es combinándola con protocolo. El protocolo es una manera de demostrar nuestro respeto: a nuestros compañeros, a nuestros competidores, a nuestros jueces y árbitros en las competencias y especialmente a nuestros instructores. ¿Por qué la madre del rey le sugirió que consulte a su antiguo maestro? ¿Por qué el rey realizó un viaje tan largo y arduo para obtener su consejo? No hay duda de que ambos sabían por experiencia que el antiguo maestro era un hombre sabio, en el cual se podía confiar para brindarle un buen consejo. Se había ganado el respeto por sus acciones. Como el Viejo sabio de la historia, nuestros instructores están pasando su conocimiento a sus alumnos. Los instructores dan un buen ejemplo demostrando el respeto por los otros. Pero, como el viejo sabio, necesitan ganarse el respeto de sus alumnos. Compartiendo sus conocimientos y demostrando su competencia, ganarán su respeto. Conclusión: El Taekwon-Do, tanto sus aspectos físicos como filosóficos, es complejo y continua evolucionando. Estoy muy contento de decir que después de más de cuarenta años sigo aprendiendo acerca de varios aspectos del Taekwon-Do. Decidí escribir acerca de este tema tan importante porque muchas de las escuelas ITF alrededor del mundo comenzarán una nueva temporada en Septiembre y quería recordarles a nuestros instructores de Taekwon-Do ITF la importancia de concentrarse en los tres objetivos básicos que nos permiten ser mejores personas:
Nuestros instructores ITF tienen muchas responsabilidades. Necesitan atraer nuevos alumnos, mantenerse al día con las nuevas técnicas y nuevos métodos de enseñanza, adaptar su enseñanza a las necesidades de sus alumnos, hacer de sus clases algo interesante, proveer motivación cuando los alumnos están desmotivados y dar un buen ejemplo a los mismos. Enfatizándose en los tres objetivos básicos nuestros instructores se asegurarán que sus alumnos se beneficien completamente de vivir el modo de vida del Taekwon-Do. Vivir el modo de vida del TKD significa estar físicamente activo y trabajar cada día para mejorarnos Sinceramente, Espero encuentre este mensaje informativo y alentador. Por favor siéntase libre de compartir sus sugerencias y preocupaciones. . Haga click Esta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla . * ilustración tomada del cuento: Dorani Book: Mythes et légendes du monde Atlas junior. Éditions Atlas, 2005 Archivo de actividades de la ITF
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